Abejas

Huevos

La reina Apis mellifera pone un solo huevo en cada celda o alvéolo de cera destinado a la cría. Los huevos son pequeños, blancos, y con forma oval y sin segmentos. Las larvas emergen o eclosionan de los huevos después de tres días de vida.

Larvas

Recién eclosionadas del huevo, las larvas se rizan en forma de C en la parte inferior de la celda, en ellas se aprecian los segmentos típicos. Las larvas son de color blanco, son ciegas y no tienen extremidades, con un brillo húmedo.

El ciclo de vida de las larvas son alimentadas con alimento larval y/o jalea real dentro de sus alvéolos (celdillas hexagonales), hasta que son lo suficientemente grandes como para realizar la metamorfosis, también conocido como periodo de pupa o ninfa.

Última fase

En ese momento las abejas obreras adultas cierran con cera los alvéolos de las pre-pupas, algo conocido en la apicultura como «celdas operculadas».

Conviene decir que la señal química en forma de olor que desprende la larva para ser operculada es también interpretada por el ácaro-parásito Varroa destructor para ocultarse oportunamente en el interior del alvéolo

Ciclo de pupa o ninfas

La metamorfosis de las larvas en pupas que madurarán en insectos adultos se realiza en la intimidad oculta del opérculo, debajo de la cera de cierre de la celdilla.

Este periodo de reposo se completa en un periodo más largo en el caso de los zánganos, debido a su mayor envergadura. Algunos opérculos de zánganos (drones) tienen un poro característico.

Ciclo de adultos o imagos

De acuerdo con su desarrollo de pupa, los nuevos adultos se abren camino para salir de sus celdas cerradas (operculadas).

Las abejas de miel se consideran superorganismos, ya que toda la colonia es una unidad biológica, por encima de la capacidad limita individual.

El ciclo de la reproducción

La reproducción con respecto a colonia se conoce como «enjambre», y por lo general ocurre en la primavera y el verano. Sin embargo, los enjambres pueden ser más frecuentes en las zonas tropicales, donde el clima es más favorable durante todo el año.

La estimación que realizan las abejas jóvenes sobre la abundancia de los recursos (néctar y polen), el tamaño de la colonia cuando es grande y el pronóstico del tiempo son los desencadenantes principales de la generación de un nuevo enjambre.