PALOMAS

Las enfermedades infecciosas que las palomas pueden transmitir a los humanos son consecuencia del contacto directo con este ave o con sus excrementos y plumas, a través de virus, hongos y bacterias que causan alergias y dolencias respiratorias.

También es necesario tener en cuenta que no estamos hablando de un riesgo demasiado evidente en muchos casos por lo que no hay que alarmar innecesariamente ya que las situaciones de contagio son muy específicas y, en ocasiones, poco probables. Aunque es cierto que cuanto mayor sea el número, más posibilidades hay de sufrir algún percance. Estas son algunas de las patologías más comunes que acompañan a las palomas:

  • Criptococosis. El crytococcus neoformans es un hongo que se localiza en el excremento de las palomas, aunque el reservorio (donde se aloja) es el suelo. La transmisión se produce por inhalación de levaduras parecidas a los hongos, aunque puede ocurrir ocasionalmente por ingestión y suele ser resultado de un contacto directo con los nidos. Al respirar el hongo entra por la vía respiratoria y llega a los pulmones, donde puede generar la infección o diseminarse, siempre y cuando el sistema inmune no esté en condiciones adecuadas.
  • Salmonelosis. Los excrementos de las palomas pueden ser una vía de infección de la salmonela, una infección bacteriana (salmonella) que puede llegar a través de alimentos contaminados e incluso por la ropa tendida. Una vez más, se trata de un supuesto poco probable, pero posible. El cuadro que provoca en las personas es de fiebre, diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
  • Psitacosis o clamidiosis. La bacteria chamydia psittaci es la responsable de la psitacosis, enfermedad habitualmente transmitida por loros, periquitos y papagayos, aunque también las palomas pueden ser infectadas y convertirse en transmisoras provocando en el hombre cuadros similares a la neumonía y a la gripe e incluso dolencias digestivas ya que esta bacteria penetra en el organismo a través de las vías respiratorias y se propaga por el torrente sanguíneo para invadir el pulmón, el bazo e hígado.
  • Alveolitis alérgica (neumonitis). Es una reacción alérgica, una hipersensibilidad a las plumas y al polvo fecal de las palomas y se produce por una exposición continua de un individuo a estas aves, como los que trabajan en un criadero realizando tareas de limpieza de las casetas o fruto de la suspensión en el aire por procesos de limpieza. Provoca la inflamación de los alveolos, de la parte externa, de los pulmones y los síntomas son tos, dificultad para respirar, fiebre y escalofríos. Se puede confundir con un resfriado.
  • Histoplasmosis. Enfermedad respiratoria que se manifiesta con un severo daño pulmonar acompañado de escalofríos, fiebre, tos y dolor en el pecho. La histoplasmosis es una enfermedad causada por un hongo (o moho) llamado histoplasma y se produce por la inhalación de las esporas del hongo que se encuentra a menudo en los excrementos de los pájaros y de los murciélagos. La histoplasmosis se transmite con más frecuencia cuando estas esporas son transportadas por el aire, a menudo durante una limpieza o proyectos de demolición.