TERMITAS

Como insectos sociales las termitas se caracterizan por formar colonias estructuradas en castas diferenciadas en la cual los individuos trabajan como grupo con el fin de abordar aspectos biológicos y ecológicos, lo que les permite lograr altos niveles de organización, cohesión, y cooperación interna, maximizando su eficiencia, asegurando el éxito biológico y ecológico de la colonia. Debido a estas características se las califica ocasionalmente como un “superorganismo”.

 

CICLO DE VIDA Y REPRODUCTIVO

Las termitas tienen una metamorfosis incompleta, con un ciclo que incluye los siguientes estados: huevo, ninfa (“larva”) y adulto. En general, en las colonias de termitas hay 4 castas las cuales tienen claras diferencias morfológicas y de las labores que realizan dentro de la colonia. Esta especialización de funciones asociada a formas está expresada y reflejada en un fenómeno característico para insectos sociales, que se denomina sistema de castas. Para las termitas en general, se definen las siguientes castas

Alados: son los reproductores, macho y hembra que dan origen a la reina y rey después del vuelo nupcial y luego fundan la nueva colonia.

Obreras: individuos sexualmente inmaduros y no reproductivos, que conservan durante toda su vida el aspecto correspondiente a las primeras etapas del desarrollo juvenil, que pueden ser macho o hembra. De coloración muy pálida, blanco amarillento.

Soldados: individuos que alcanzan los primeros estadios del desarrollo juvenil, en muchas especies, se hipertrofian las mandíbulas y la cabeza, presentando una llamativa coloración oscura, por el depósito de esclerotina.

Reproductores Neoténicos (= secundarios): reproductores, machos y hembras, que se desarrollan a partir de obreras, larvas o ninfas, generalmente en ausencia del rey o reina o de ambos. Pueden o no presentar alas vestigiales. A diferencia de los reproductores alados, no se dispersan.